Igual por esto el mundo de la óptica ha decidido que él también va a pasar de mí.

Como tengo miopía para dar y tomar, estoy pasando unos días un poco complicados, haciendo uso de lentillas ya caducadas que no había tirado aunque tampoco usaba -esto me recuerda lo del punto Sigre y el reciclado de medicamentos- y acercándome las cosas tanto a los ojos que parezco un chimpancé estudiando una banana.
Mañana, con un poco de suerte, puedo encargar un par nuevo de gafas y en unos días VER. Pero con tanta fiesta por medio, no sé cuando será.
Todo este rollo me recuerda el chiste del colirio. Como no me gusta mucho que la gente cuente y cuente y cuente chistes, yo tampoco voy a ponerme ahora a contarlos. Además, tendría que escribir la palabra "chichi" e igual me cierran el blog, que está la gente en un plan más restrictivo con la piel y las palabras... Uf.
* Ojalá se hubieran roto así, pero no.
2 comentarios:
jos! pues si que se te rompieron del todo!!!
pobriña
un abrazo,
SIONA
no sé cómo pudo pasar...
un abrazo, Siona!
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